viernes, 22 de abril de 2011

Homosexual a la vista... ¡Sálvese quien pueda!

‘No seas tan gay’

Mientras algunas personas afirman respetar a los homosexuales siempre y cuando sus hijos no tengan como profesor un personaje ‘así’, otros los defienden de la siguiente manera: ‘si existen  delincuentes, alcohólicos y depravados, ¿por qué no puede haber espacio para ellos?’ Pero ¿es realmente la gente a la que le atrae las personas de su mismo sexo una amenaza pública o se trata, más bien, de seres comunes y corrientes desvirtuados a punta de mitos y clichés?  

Por: María Mercedes Acosta*.
Twitter: @MechasAcosta

Foto: http://iesfuentenueva.net
Ahora que están de moda en periódicos y revistas los artículos sobre ‘cómo es vivir con dos mamás o con dos papás’, vale la pena recordarles a aquellos que todavía dicen: ‘a mí que ni se me acerque un enfermo de esos’ que, contrario a lo que sucede con la gripa, la atracción por personas del mismo sexo no es algo contagioso. En efecto, por pasar un rato con una lesbiana, una mujer no va a dejar de usar aretes, a empezar a llevar el pelo corto o a preferir la ropa de Arturo Calle o, por tener un amigo gay, un hombre no va a trabajar más duro los glúteos, a comprar camisetas de cuello en V dos tallas menos de la que debería usar y a poner afiches de Cristiano Ronaldo en su cuarto.

Aprovechando también que el presidente de la conferencia episcopal, monseñor Rubén Salazar, le sugirió a todos los sacerdotes manifestarse el domingo de ramos en contra de la adopción gay, le recuerdo que muchos niños crecen con papá y mamá y son gays y otros solamente con su mamá o con su papá y no lo son, lo que evidencia que este hecho no define la orientación sexual de una persona. Además, lo de menos es qué género le atraiga a sus papás sino el amor y los valores con que lo eduquen. O ¿qué tan sano puede ser para un niño crecer con un papá y una mamá legalmente casados pero que se tratan a las patadas?

Ahora ¿por qué partir de la base de que el impedido para hacerlo es el homosexual y no el heterosexual? ¿no puede suceder, por ejemplo, que los gays interesados en adoptar sean trabajadores y amorosos y, los heterosexuales, retrógrados y tacaños? Pero también puede ser al contrario, que la pareja homosexual carezca de las cualidades para hacerlo y la heterosexual no. La clave, por tanto, está en no partir de falsos preceptos como que los homosexuales son enfermos o que un niño tiene derecho a crecer con una mamá y un papá porque, en realidad, a lo que tiene derecho es a crecer con unos papás, sin importar su género, con las cualidades y posibilidades para hacerlo bien.

Se la van a montar
Si el ‘pero’ es lo que van a decir en el colegio, de plano una institución que ponga problema por esto, no le conviene. Sin duda, habría que optar por una menos retrógrada. Si la duda es qué van a decir los compañeros, la verdad es que los niños, por el motivo que sea, siempre van a molestarse, a pelear y a jugar después como si nada. La tarea acá es principalmente de los papás, quienes deben educar a su hijo con una autoestima alta, de manera que entienda que lo menos importante de su vida es si sus papás son del mismo o de distinto género, sino que lo aman y se sienten orgullosos de él. La otra misión es del resto de papás, que se olviden de repetir frases como ‘no seas tan gay’, generalmente como sinónimo de ‘no seas tan pendejo’.

Para complementar la reciente ley sobre el derecho a heredar la porción conyugal entre parejas que convivan, incluidas las del mismo género, vale la pena reflexionar sobre las siguientes premisas existentes alrededor de la población gay:

1. ‘Yo respeto a los homosexuales siempre y cuando no se metan conmigo’: ¿Y quién dijo que los gays se sienten atraídos por cuanta persona de su mismo género les pasa por el frente? ¿Es acaso el derecho a la libre elección un asunto exclusivo de los heterosexuales? ¿Cuántos de estos corren detrás de todas las personas del sexo opuesto sin distinción de ninguna índole o cuántos se fijan en homosexuales?

2. ‘Los homosexuales se mueren de Sida’: Y agregan: ‘con lo promiscuos que son’. En este tema, sin embargo, el que esté libre de cachos (puestos o víctima, heterosexual u homosexual), sin llamarle a esto promiscuidad, que tire la primera piedra. Ahora, el VIH no es una enfermedad gay, lo que significa que no solamente le atraen los homosexuales, sino que está atenta a 'caerle' a las personas de vida sexual abierta y poco amiga del preservativo. Es tan open mind que la seducen hombres y mujeres promiscuos sin importar su orientación sexual.

3. ‘La culpa es suya porque lo dejó jugar con muñecas’: Para empezar, ¿culpa de qué? ¿de que su hijo tenga una orientación sexual?’ La verdad, nunca he visto a una mamá decirle a su esposo: ‘usted tiene la culpa de que a la niña le gusten los hombres’. La atracción sexual es producto de una serie de factores que ni los sicólogos mismos pueden explicar, así que tal cual como una persona nació en Argentina y otra en Italia, una es negra y otra blanca, a unos hombres les atraen las mujeres y a otros los hombres. Se puede elegir tinturarse o no el pelo, ponerse o no un pantalón rojo, pero no nacer en Japón o en Colombia o sentirse atraído por hombres o mujeres.
Foto: http://jzmlaw.com 
4. ‘Ese seguro hace de hombre y el otro de mujer’: Mientras unos hombres homosexuales usan algo de maquillaje y heredan la ropa de su mamá, otros levantan pesas y patean latas de cerveza. Y así como hay lesbianas a las que les fascina ir al spa, otras disfrutan con sus camisas leñadoras. Pero ¿acaso todos los heterosexuales tienen el pelo corto o todas las 'hetero' están en el rango de peso ideal? La diversidad es, precisamente, una de las características del género humano. Ahora, ¿por qué pensar que uno hace de hombre y otro de mujer? De querer esto, ¿no sería más fácil que buscaran una persona del sexo opuesto?

5. ‘Ni de fundas un profesor gay’: Y si cumple con todos los requisitos para el cargo ¿cuál sería el argumento para decir 'no'? ¿que es gay? Pero ¿ser heterosexual es impedimento para acceder a un trabajo? Supongamos que se trata de un colegio femenino: como el candidato es hombre y casado, bienvenido sea, porque se parte de su buena fe y de que nunca va a abusar de alguna alumna. Pero ¿qué pasaría si se tratara de una profesora abiertamente lesbiana? ¿la recibirían o no faltaría el grupo de papás que se opondría por creer que le enseñaría su orientación a su hija, se la ‘contagiaría’ o, en últimas, la seduciría? Es decir, no vale la pena contemplar si el profesor se va a fijar en alguna niña, pero sí hay que partir de la base de que la profesora gay va a hacerlo.

6. ‘Quién sabe quién lo volvió así’: ¿cómo? ¿con una orientación sexual? No sé. Supongo que una mezcla entre genética, hormonas y aprendizaje determinan que a una persona le gusten los hombres o las mujeres, el portafolio más apetecido. Pero ¿por qué casi nadie se pregunta 'y quién lo volvió heterosexual'?  

7. ‘Sangre de homosexuales no recibimos’: Tal parece que en la Organización Mundial de la Salud poco importa si la persona interesada en donar sangre tiene hábitos de vida saludables y una pareja estable, porque por el simple hecho de declarar que es homosexual es suficiente para decirle ‘te lo agradezco pero no’, bajo el supuesto de que ‘es sangre con mayor riesgo de VIH’. Pero ¿al hombre o mujer heterosexual a quien no le preguntan o no revela que es promiscuo sí se la aceptan?

8. ‘A metros de esa partida de locas promiscuas’: Que si hay gays con un tono de voz muy delgado, casi femenino, u otros que prefieren las camisetas Gef de mujer, sí, por supuesto; que si hay heterosexuales con una voz muy grave y otros que usan pantalones brillados en la zona de los glúteos, sí, también. ¿Y alguna de estas características convierte a estas personas en dueños de una 'agitada' vida sexual o en una amenaza de propagación del virus del sida? No. De hecho, nunca he escuchado: ‘esa partida de barítonos promiscuos’ porque, claramente, la forma de vestir o de hablar no tiene nada que ver con la vida sexual de una persona.

9. ‘Hay que respetar a los alcohólicos, drogadictos y homosexuales’: Si la idea es defender a esta población como lo hacía ‘el chavo del 8’ con Ñoño con argumentos tales como ‘él será gordo y tarado pero buena persona’, pese a las nobles intenciones, es mejor no hacerlo. La verdad es que la homosexualidad como la heterosexualidad son orientaciones que no requieren tratamiento alguno, mientras que la drogadicción y el alcoholismo son adicciones que, idealmente, deben ser evaluadas.

Lo ideal, en mi concepto, es que la comunidad LGBT continúe luchando con argumentos legales y en los estrados judiciales por el reconocimiento de sus derechos, ni uno más ni uno menos de los que goza el resto de la población. Pero como el asunto es de igualdad, ¿para qué continuar ‘autosegregándose’ en bares, refugios clandestinos, banderas de arco iris o desfiles de 'orgullo'? O ¿alguien podría decirme cuál es la bandera de los heterosexuales y cuál el día de su orgullo? Si se habla de igualdad ¿por qué agruparse como distintos? ¿por qué compartir solamente entre ellos? ¿no es este un gesto excluyente? Si la idea es ser tratados como iguales ¿por qué 'autopercibirse' como distintos? Así como un heterosexual a la hora de definirse nunca dice: 'soy una persona heterosexual, responsable, honesta...' ¿por qué a quién le atraen sus iguales sí lo hace? La orientación sexual es tan solo una de las característica de una persona y, quizás, de las menos relevantes.

*Periodista, colaboradora de varios medios escritos y estudiante de maestría en periodismo digital.

domingo, 27 de febrero de 2011

Editora Cinco Inc. Q.E.P.D

¿Cuánto facturaron los recicladores el día que Televisa cambió las divisiones entre oficinas? ¿cuántas cajas de almendras regaló Amparito y con cuántas chicas le funcionó la estrategia? ¿cuántos Ticos repartió Pedro Vargas?... Son algunas de las preguntas que me quedaron de mi paso por Editora Cinco, empresa que no solo está presente en mi hoja de vida, sino en mi corazón.

Por: María Mercedes Acosta.

                                     Editora Cinco Inc. Q.E.P.D

Aunque pongan compañías de seguros, de servicios funerarios o hasta de 'chicas chicas', la verdad es que el viejo edificio de la Calle 61 con Carrera 13, conservará de manera indefinida la esencia de lo que por varias décadas fue Editora Cinco. Sí, la empresa que saltó a la fama por distribuir revistas de la talla de Condorito, 'corte y pegue', 'sume y reste', 'pague menos' y demás. Aunque ya hace algunos años que Editorial Televisa la adquirió, todavía rondan en mi cabeza algunas preguntas que, por más que lo intento, no logro responder. Les agradezco a quienes hayan formado parte de esta 'gran familia', que me ayuden con las respuestas:
  1. ¿Cuántas veces disparó don Leo su arma de dotación? y, de paso, ¿cuántas veces al finalizar la tarde repitió la pregunta 'DHL señoritas'?
  2. ¿Cuántas cajas de almendras regaló Amparito y con cuántas chicas le funcionó la estrategia?
  3. ¿Qué edad tenía Amparito? ¿18 o 70? De paso, ¿dónde conseguía jeans talla 'al cuello’?
  4. ¿Cuántas veces frente a Alan no se preguntaron 'es o no es'?
  5. ¿Cuántas veces repitió Alan la pregunta 'qué me van a entregar hoy'? ¿por qué no utilizaría una libreta más grande para anotar las respuestas? ¿disfrutaría escribir sobre las uñas?
  6. ¿Cuántas pulseras usaba Helda? ¿cuáles eran las más sonoras? ¿con qué frecuencia repetía ropa? ¿alguien supo de qué tamaño era su clóset?
  7. ¿Quién le sugería a los mariachis de las despedidas empezar su repertorio con 'sabes una cosa...'?
  8. ¿Cuántas veces fue Martha María a rumbear a Keops Club? es más, ¿no fue nunca Chica Keops?
  9. ¿Cuántas veces repitió Claudia Galindo 'no, lo que pasó fue que no me entendiste'? ¿eran trendy, glam o chic sus calificativos favoritos?
  10. De paso, ¿dónde aprendería a titular con párrafos completos en portada?
  11. ¿Cuántas chicas formaron parte de la nómina 'colaboradoras inmediatas' de Pedro Vargas? Es más, ¿cuántos Ticos repartió?
  12. ¿Finalmente qué pasó aquella fiesta de fin de año en que Pedro Vargas iba en la última banca del bus?
  13. ¿Para ser director de arte se requería algún título, algún conocimiento del tema o simplemente saber conectar y desconectar computadores?
  14. ¿A qué se debía el olor de la oficina de Alan? ¿guardaba algo extraño en sus cajones?
  15. ¿Alguien, alguna vez, vio a Narda reírse a carcajadas? ¿o a Ricardo, el ex director de Muy Interesante?
  16. ¿Alguien logró escaparse de alguna de las rifas de doña Martha?
  17. Por concepto de Editora Cinco ¿cuánto facturó 'el corral de Lina's'?
  18. ¿Algún anunciante canceló su pauta al conocer las oficina tipo loft de Casaviva Decoración?
  19. ¿Cuánto facturaron los recicladores el día que Televisa cambió las divisiones entre oficinas?
  20. ¿Cuál es el problema de Esperanza Barbosa? ¿misoginia?
  21.  ¿Cuántas revistas alcanzó a leer Yira en sus años de trabajo para la compañía?
  22. ¿Alguna vez los ascensores pararon en todos los pisos?
  23. ¿A alguien, alguna vez, el techo se le cayó encima?
  24. Finalmente ¿se arrepintió Televisa de esta compra?


Este, además, es un pequeño homenaje a esta empresa, única e irrepetible, en el sentido literal de la palabra. ¿O en qué otra compañía editorial no digo de Colombia, sino del mundo, los periodistas tienen que marcar tarjeta y trabajar de 8 a 5? O ¿a qué otra casa editorial se le ha ocurrido la maravillosa y económica idea de manejar tres portadas en una misma revista? Realmente lo máximo. Por más que la competencia intente copiar el modelo y montar digamos Editorial Seis o Casa Editora Cuatro, la verdad es que Editora Cinco siempre será la original.



martes, 4 de enero de 2011

Los 'carteristas' de ideas

Este cartel que no trafica con drogas ni con armas sino con las ideas ajenas, tiene infiltrados en colegios, universidades, oficinas y hasta en las casas, así que tarde o temprano todos seremos víctimas de esa perversa mafia llamada 'amigos (o usurpadores) de las ideas ajenas'.

Este cartel suele estar conformado por peligrosos capos que no usan dientes de diamante ni grifos de oro, ni tienen como mascotas hipopótamos o jirafas sino por individuos atentos a apropiarse de cuanta idea buena y ajena les llame su atención o disimule su incapacidad creativa. No entienden por qué a ellos no se les ocurrió mientras que al cretino de al lado sí. Como buen grupo al margen de la ley, no tienen problema en apropiarse de esa ‘creación’ que no les pertenece.

A este cartel le cuesta trabajo entender que algunas personas son cultivadoras y otras consumidoras y que por el bien del negocio no deben mezclarse las dos actividades. Conozco muy bien a un capo de este ilícito. Se trata de un personaje que intenta demostrar que sabe de todo y que además es 'divertido' como él mismo se define. Es decir, que para dejar en evidencia que 'yo sé lo que en realidad no sé' se apropia de todas las ideas ajenas que captan su atención.

Señor usurpador: entienda que simplemente no puede sabérselas todas, que así como Natalia París se da por bien servida con su belleza, sin hacer gala de su inteligencia o como Nacho Vidal se ufana de sus dotes físicos pero nunca de sus habilidades numéricas, usted puede saber de jardinería pero no de fotografía, moda y, además, ser 'divertido'... que, ¿por qué no? Porque así es la vida.

Es cierto, es inevitable entrar a Crepes y no pensar 'qué negocio tan bueno' o ver La pelota de las letras y no pensar que Andrés López es un genio, pero Capuccheto quebró por intentar copiar a Crepes, La Brasa Rola no es tan exitosa como La Brasa Roja ni la Suridora de Aves vende lo mismo que la Surtidora de Aves. Por ser una idea original es que la pelota de letras facturó lo que facturó y por eso mismo el stand up comedy Cada niño con su boleta no duró más de un mes en cartelera, porque resulta que eso que propone Alejandro Riaño ya no es una idea original sino una imitación; son unos Reedbrook, no unos Reebook.

Lo cierto es que como no se me ocurrió a mí, sino a otra persona como resultado de un golpe de suerte quizás, eso implica per se un respeto a los derechos de autor. Yo se, duele pensar que 'esa idea es demasiado buena para no habérseme ocurrido a mí', pero así fue. La única alternativa es entrenar más para ver si algún día le ‘pega al perro’.

Yo, por supuesto, también he sido víctima de esa delincuencia intelectual, básicamente en el ámbito laboral, uno de sus escenarios favoritos, y por personas que ocupan un rango superior, uno de sus principales victimarios. Recuerdo, más de una vez, esas reuniones de trabajo entre iguales y alguien de un rango mayor (evidente solamente por su salario) que preguntaba: quién se les ocurre qué podría funcionar para tal fin o qué personaje podría ser perfecto para tal otra cosa. Bueno, pues 'fulanito podría ser porque...', 'claro, ese es perfecto' y minutos después ver a ese personaje entrar a la oficina del cacique mayor para decirle: 'lo tengo' sin ningún crédito correspondiente y escuchar después un 'excelente idea'.

Pero el 'raponeo’ del que he sido víctima de manera más reciente ha sido un poco más descarado. Acá ya ni siquiera se toma el trabajo de hacerlo a escondidas sino de frente con frases como 'se me ocurre que lo que podemos hacer es...' o 'una buena alternativa es optar...', 'te envío mi propuesta' dirigida a ‘los más’ con ideas ajenas, sin crédito alguno y lo peor, con copia a mi, es decir el robo de frente.

Señores usurpadores: destaco su habilidad para aprovechar las ideas ajenas, reconozco su habilidad para repetir en voz alta un buen apunte que alguien le dio en voz baja, sé de su habilidad para la copialina. Esas son virtudes que bajo ningún punto de vista puedo desconocerle, pero por eso mismo le sugiero que a la hora de usurpar ideas lo haga de manera más profesional: que evite mirar a su víctima de reojo como intentando saber si se está dando cuenta o no del ‘chalequeo’, que no suba la voz en el momento en que vaya a hacer pública su apropiación porque se pondrá en evidencia y que entienda que si usted tiene un nivel de inteligencia tan alto en el arte de robar intelectualmente no puede, además, parecer creativo: de lo contrario, siempre será evidente a qué cartel pertenece usted.